PINTURAS RUPESTRES DE BRADSHAW, AUSTRALIA
CONJUNTO DE BRADSHAW
Pinturas rupestres australianas demuestran que los chamanes ya existían en la era glaciar
Pinturas rupestres australianas demuestran que los chamanes ya existían en la era glaciar
Los dibujos de Bradshaw son las representaciones más antiguas de rituales religiosos y documentan las primeras prendas de vestir de la humanidad
EFE
SYDNEY (AUSTRALIA).- En la época preglacial los chamanes o curanderos ya ejercían sus poderes en Australia, como muestran las milenarias pinturas rupestres de Bradshaw, en el remoto noroeste australiano.
El fundador del Grupo de Investigación de Arte Rupestre (GIAR), Per Michaelsen, que dirige un equipo multidisciplinar de científicos de Australia, Estados Unidos, Canadá y Dinamarca, ha dicho que la existencia de esos ‘magos’ está mostrada en las pinturas que estudian desde 1998.
Michaelsen, geólogo de profesión, explicó que "los dibujos de Bradshaw son las representaciones más antiguas de rituales religiosos y documentan las primeras prendas de vestir de la humanidad".
Michaelsen, geólogo de profesión, explicó que "los dibujos de Bradshaw son las representaciones más antiguas de rituales religiosos y documentan las primeras prendas de vestir de la humanidad".
"Las figuras humanas de Bradshaw son un legado extraordinario, diseñadas con finos detalles de las proporciones anatómicas, un arte poco común en la época", agregó el fundador del GIAR.
Las pinturas tienen más de 17.000 años de antigüedad, representan figuras de entre diez y setenta centímetros de alto, y fueron plasmadas en unas cien mil galerías rocosas de Kimberley, probablemente la región del primer asentamiento humano de Australia.
Orígenes inciertos
Tanto su antigüedad como sus orígenes son asuntos polémicos entre la comunidad de científicos, pues algunos aseguran que son anteriores a los primeros habitantes aborígenes de estas tierras.
Michaelsen recalcó que las obras, descubiertas en 1891 por el granjero australiano Joseph Bradshaw, "fueron realizadas por tribus aborígenes cazadoras y recolectoras con una fuerte tradición pictórica".
El científico del GIAR subrayó que prueba de la paternidad aborigen de este arte es que son las primeras pinturas donde los seres aparecen con bumerán y representaciones simbólicas de la serpiente arco iris, asociada por la leyenda aborigen al agua y la vida.
En estado de éxtasis
"Gran parte de las pinturas representan a chamanes adornados con elaborados tocados y ornamentos en el cuerpo, algunos visten faldas o una especie de bermudas, danzan con las rodillas dobladas y la cabeza inclinada hacia atrás", subrayó el geólogo, quien agregó que aparentan estar "en estado de éxtasis".
Se argumenta que ese estado, común en los rituales chamánicos, se conseguía a través de los movimientos rítmicos prolongados o por el uso de plantas alucinógenas como las hojas de eucalipto o coca.
El éxtasis es una vía utilizada por los chamanes para alcanzar, supuestamente, otras realidades con el fin de curar, adivinar, comunicarse con los espíritus de los muertos y ejecutar otras proezas sobrehumanas.
Según los científicos del GIAR, las posturas de los dibujos de Bradshaw tienen muchas semejanzas con los diseños de los telares de la cultura peruana Paracas y otros gráficos y ritos grabados en algunas zonas de las Américas, Asia y Africa.
Coincidencias en todo el mundo
"Las coincidencias mundiales de chamanismo entre las diferentes culturas dan cuenta de la existencia de una herencia común, mientras que las representaciones de Bradshaw sugieren una difusión temprana de estos comportamientos humanos", puntualizó Michaelsen.
Sin embargo, muchos estudiosos de la era glacial niegan que los rituales chamánicos existieron en Australia y acusan a grupos como la GIAR de simplificar las expresiones de las culturas prehistóricas del mundo bajo un mismo concepto.
Michaelsen señaló la existencia de otros dibujos de Bradshaw más recientes que plasman a figuras guerreras recurrentes, las cuales reflejan una fuerte lucha por la supervivencia en un terreno que se vuelve desértico con el tiempo.
"Estas figuras sugieren un vínculo entre los cambios ecológicos fuertes del último ciclo glacial-interglacial y los comportamientos humanos", declaró el geólogo australiano.
El GIAR, que ha documentado hasta ahora un 1 por ciento del total de las figuras de Bradshaw, ha denunciado que estas pinturas son "víctimas constantes del tiempo y de los actos vandálicos", y ha abogado para que la UNESCO las declaren Patrimonio de la Humanidad.
Fte: EL MUNDO






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